OTOÑO DORADO
Tengo un romance cada año con él. Es breve, fugaz...pero qué importa? Cuando llegue el día, lo dejaré partir. Me besará y yo, le corresponderé. Su suave mano dibujará en mi rostro una caricia, y me dirá adiós. Le veré alejarse vistiendo su cómico traje amarillo. Se irá por la vieja calle de árboles ya desnudos, con su habitual carga de hojas.
Y yo, . . . yo, me quedaré esperando el próximo reencuentro con mi viejo y fiel amor : mi bienamado Otoño